Da la casualidad, que por algún evento u otro, me encuentro encerrado, sin poder ver el triste día que hace afuera. Muchos pensamientos invaden mi mente. Estoy perdiendo clases... No estoy haciendo nada... Pero, sigo acá. Es impresionante como unos minutos fuera de la rutina te hacen conocerte a ti mismo, y de la misma forma pensar muchas cosas que posiblemente nunca hubiera pensado.
No tengo la necesidad de escribir esto con fines de contarte lo que siento, pero, se me hace interesante contarte lo que pienso.
Días atrás, me encontraba en algún lugar del Parque Miranda, caminando y así mismo pensando en como cambiar mi rutina para mejorar la calidad de vida que tengo y que pienso tener. Pero, me doy cuenta lo díficil que es inciar las acciones.
Mientras vas creciendo, más problemas y pensamientos se unen a tu cabeza, los cambios en tu vida se hacen presentes y de un momento a otro te sientes realmente perdido por no poner orden en lo que quieres y puedes hacer. Eso es lo que siento ahora... No puedo hacer lo que quiero y lo que hago no me sirve para nada. Pero de eso se trata la vida, de superar los obstaculos y de seguir adelante. Eso te dicen los libros de auto-ayuda, y realmente tienen toda la razón. Lo peor que puede pasar es enfrascarse en la rutina y no hacer algo para cambiar lo que haces o lo que dejas de hacer.
Entonces, yo en lo que acabo de explicar, estoy en el peor momento. Delante de un muro de concreto con inmensas dimensiones. A eso, se le unen lo problemas de los demás. No es fácil pasar por alto los problemas de tus amigos. De alguna manera u otra (dependiendo de la afectividad que le tengas) sales en su ayuda y cuando vés que no puedes hacer un coño, el muro crece y crece mucho más de lo que podrías imaginar.
Ahora, sin poder salir de mi casa, me encuentro cara a cara con el muro. No puedo evitarlo, ni hacer algo más para evadir mi responsabilidad conmigo mismo.
¿Qué puedo hacer para superarlo y dejarlo atrás?
Tengo una teoría que la misma vida me ha enseñado.
Enfrentarlo y buscar la manera de superarlo.
Aunque yo lo diga con tanta confianza, para mí esa teoría es el enigma de la vida. Enfrentar las cosas que no creemos poder hacer y superar dichos problemas, es la ídea de poder vivir en paz con uno mismo y seguir viviendo día a día, superando cualquier muro que se interponga entre nosotros.
Yo espero poder hacerlo y que mis amigos puedan también superar los suyos.
Gracias Lale por no buscarme y dejarme encerrado en mi casa. Sin tu ayuda no podría estar escribiendo esto que siento.
jueves, 12 de marzo de 2009
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