sábado, 5 de septiembre de 2009

Sentimiento a un costado...

Te soñé una vez y enseguida te busqué.
Mis manos sintieron esa cálida espalda que nunca pudieron tocar,
pude con mi olfato detectar ese olor leve del perfume que siempre quise llegar a catar.
Lentamente pude observar como te apegabas más a mi... Dormías acurrucada, dejando que mi cuerpo hiciera de sábana personal, única y solo para ti.
En el instante que quise abrazarte, con esos brazos esposarte.
Sentí eso que nunca pude compartir.
Ese deseo inagotable que siempre estuvo allí.

Siempre vivo con la imaginación, mi aliada a la vida, mi amante que me hace infiel a ti cada día.
Siempre te he soñado aunque hasta ahora no he podido alardear por estar a tu lado.

Perdóname por ser así,
pero desde aquel día que te conocí, no he podido jamas dormir.
Sueño despierto,
Imiganinándote compañera de mi soledad.

miércoles, 20 de mayo de 2009

El Fume (Capítulo 7 - Marco Aureilo) Parte 2

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¿Uno de nosotros? ¿Quién estará conspirando contra El Fume? O peor aun, ¿a quién tendrán secuestrada? Marco Aurelio pensaba de más, como era de costumbre en él. Todas las posibles interrogantes se unieron en su cabeza y en segundos buscaba entre las millones de respuestas lógicas que se le ocurrían. ¿Quién está siendo manipulado? ¿Cómo atraparon a Le? Si ella estaba con Lale… ¡¡¡Esa es la clave!!!. Ya Marco entendía todo. Lale estaba también secuestrada y en seguida el nombre de la persona que está contra las cuerdas pasó por su mente.
Joel le miraba, buscando que Marco diera alguna alternativa. Lo que no sabía Joel, era que Marco sabía muchas cosas importantes para darle un buen final a toda esta historia. No puedo morir en este momento. Tengo que ayudarl…
>>Joel se lanzó de lado y disparó contra el tipo<< La bala pasó de largo e impactó en la pizarra blanca. Al lanzarse, calculo mal la caída y se golpeó en la frente contra uno de los pupitres.

-¡Maldita sea! –gritó el rubio, mientras que al mismo tiempo, giró el arma, apunto a Marco Aurelio y le disparó sin previo aviso.Después fue donde Joel. Se paró frente a su cuerpo.
-Jajaja, pobre "nuevo" bastardo –Seguidamente empezó a patearlo. Cada patada era directa al pecho o a la cara. Marco se arrastraba y derepente vio como la puerta se cerraba.

Le había logrado escapar… Seguro fue por ayuda. Pensó Marco mientras se arrastraba hacía la pistola que Joel había dejado caer a unos centímetros de él.
-¡Enano de mierda! –Gritaba el rubio. No se enteró que Le había huido y no veía como él sujetaba la pistola y le disparaba. La guayabera blanca, se tornó roja en el hombro del tipo. Lo que no esperaba Marco era la reacción del rubio. Este se volteó y le disparó, dejandolo parado contra la pared. Pero Marco no soltó la pistola y en el ultimo suspiro de vida, disparó. El rubio se tambaleó y murió en el acto.

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-Marco, ¡NO!... No terminaríamos así -decía Joel mientras lloraba -te vengare amigo. -Recuerda que eres un Heroe, la salvaste. Ella esta buscando ayuda... -su llanto se hizo màs fuerte, le quitó el arma de las manos. En ese momento alguien se acercaba al salón. No era una sola persona, sino varias. Se arrastró y le quitó el arma a Marco. Los pasos estaban más cerca. Pensó y el nuevo plan en 4 segundos originó.

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5 Minutos Después...

Carlos ponía sus dedos en la yugular de Marco. Quería dejar al 100% que su amigo estaba muerto. No se lo creía.
-¡Aggggh! -exclamó Joel cuando Ida le limpiaba con Rifoxina una de las cortadas que tenía en la frente. Todo El Fume se encontraba en el salón "A-543". Sergio miraba por las ventanas mientras se rascaba la barbilla. La tensión estaba alta. Las perdidas para ellos eran innumerables.
-Lale no responde, me tiene preocupada -le susurró Let a Carlos, mientras este se alejaba del cuerpo de Marco.
-Está con Jonas, no te preocupes.
-Ese es el problema... -hizo una pausa, tragó saliba y añadió- Jonas támpoco contesta.
-¡Fuck!
-No queda mucha gente en la universidad -dijo Sergio.
-Ya estan dejando todo despejado para su cacería- refunfuñó Machin.
Joel no apartaba la mirada de Machin. Tenía una duda que le pasaba por la mente cada vez que hablaba Machin. ¿Por qué Marco lo menciono antes de morir? No tenía idea, pero de lo que estaba seguro, era de la mala espina que le daba Machin en ese momento.



Fin

El Fume (Capítulo 7 - Marco Aurelio) Parte 1

¿Qué puedo hacer ahora? Ya mi parte está hecha, la salve y a cambio di mi vida por todo esto. >> ¿De que hablas?<< Se preguntó a si mismo; pues tardaría horas en responder este dilema, y por lo que veo, el tiempo es algo que carece en estos momentos de mi vida –Marco estaba recibiendo el segundo impacto de bala en el pecho; veía como las pequeñas gotas de sangre salían de su cuerpo. Aunque todas sus fuerzas se habían dispersado con el segundo balazo, utilizó su último movimiento de vida para apretar el gatillo. El arma se deslizó de sus dedos y por la inercia del impacto, fue a parar contra la pared.
Marco Aurelio veía todo en cámara lenta, deleitaba sus últimos segundos de vida, viendo como su bala se incrustaba en el cuello de su adversario. Intentó sonreír, pero no respondían sus músculos faciales. Volteo la cara ligeramente hacia la derecha, mientras se deslizaba por la pared. Las piernas no recibían ningún mensaje del cerebro para seguir manteniéndolo en pie.
Escuchaba, a lo lejos, la voz de Joel. Para su sorpresa, estaba arrastrándose hacia el.
-Que mal aspecto tienes –intento pronunciar Marco, pero nuevamente su cuerpo no le respondía- si Joel estaba en ese estado, cómo se vería él… Una última brisa golpeó su cara, eso fue lo último que Marco pudo sentir del medio ambiente que le rodeaba.
Las manos de Joel se aferraban en su pantalón. Veía como su cuerpo se batuqueaba, en ese instante, era imposible para él, sentir algo. El dolor había desaparecido por completo. Ya todo lo que veía eran solo imágenes fragmentadas.
Escuchaba la voz de su amigo Joel, como un disco antiguo quemándose. Con tonos cada vez más graves y menos entendibles.
-Mach... -dijo antes de botar el ultimo buche de sangre. Todo se oscureció y el silencio lo atrapó en su muerte.

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12 minutos antes…

-Ok eso haré –cerró el celular y los miro a ambos- Tengo ordenes directas que me permiten actuar con dos finales distintos.
-¡Suéltala cabrón! –gritó Joel, enrabiado.
El tipo era blanco con el cabello rubio. Llevaba una guayabera blanca puesta. Unos jeans con huecos, donde sobre salían las rodillas. Su mano sangraba, pero no le daba (al parecer) ninguna importancia.
Caminó unos pasos y se guardo las pistolas de ambos, bajando la vista y subiéndola rápido, para no perderlos ni un segundo de vista.
-Puedo matar a su amiga y después matarlos a ambos, o ustedes pueden trabajar para la Organización de Estudiantes por la vida de su compañera –sonreía y sacaba una de las pistolas del bolsillo. La puso en la frente de Le, y la ajustó en perfecta posición para volarle la cabeza- Ustedes deciden, está en sus manos la vida de ella.
Marco no creía lo que el tipo le decía. Veía con la mirada perdida el punto de sangre que brotaba del cuello de Le. No tenía otra opción, él no estaba armado y el otro sí.
-Ya hay uno de ustedes que accedió. Deberían hacer lo mismo –dijo el rubio mientras sonreía y se pasaba el celular por la barbilla, simulando una afeitadora.

Fin Parte 1

lunes, 18 de mayo de 2009

El Fume (Capítulo 6 - Joel)

-Nada, no tengo ningún mensaje.
-Revisa bien, no veo a nadie aquí -dijo Marco mientras abría una de las puertas de los salones- Creo que Machin te dio la dirección erronea.
-Estoy seguro que dijo: "piso 5, modulo4"- Joel miraba la insignia en la pared, que con una linea inferior destacaba el "M4" de los otros "M1-M2-M3"- Maldita sea, estamos perdiendo tiempo, hay que encontrar... >>Unos vidrios rompiendose se escucharon en el salón que tenían a su izquierda<<.
-¡Mierda! -Exclamó Joel, sacando del bolsillo una pistola pequeña. Marco Hacía lo mismo y ambos se pararon en cada lado de la puerta. Sus miradas decían todo. Bajaban lentamente la cabeza, anunciando el conteo hasta tres. La bajaron por segunda vez, sujetando las pistolas y inclinando ligeramente las rodillas. Se miraron e inclinaron la cabeza. Seguidamente Marco abrió la puerta de golpe y apuntó a lo primero que vio. Joel entró sucesivamente con la pistola entre las manos. Sus ojos no daban crédito a lo que veía.


2

1 Horas antes...

-¡Maldición, cada día está mas cara la puta Feria! -exclamó Sergio mientras posaba sus manos en la nuca, abriendo los brazos ligeramente. El brillo de los precios de "wendy's" iluminaba sus ojos- No pana... No puedo seguir gastando así, 30 Bs. por una hamburguesa es una exageración.
-Jajaja, calamte marico. Deberías estar acostumbrado a eso -Joel sonreía, le daba gracia la expresión de Sergio. El sabía que estaba en lo correcto al expresarse así. Pero esa era la vida económica del país, no estaba en sus manos que "subiera" o que "bajara" el precio. Lo único que le preocupaba a Joel era ver tan poca gente en la Feria. >>Es sábado, pero igual es día de clases para muchos- Se dijo a si mismo- No recuerdo un día tan vacío, desde la época del "movimiento estudiantil". Bueno... Debes estar exagerando, después de todo, es sábado<<.
Sergio veía como su amigo tenía la mirada fija en las mesas de la Feria. Joel no se había dado cuenta que la cola para ordenar había avanzado.
-¿Quién se te perdió?, "little Joe".
-¿¡Ah!? ¿Qué? jaja, nadie men, solo pensaba en lo sola que está la feria.
- Si, yo también me fijé... Y no solo la feria, toda la universidad anda con poca gente. Seguro ayer las rumbas fueron hasta tarde.
-Coño, tenía unas ganas de ir a tomar...- refunfuñó Joel, al mismo tiempo se secaba el sudor de la frente con su franela- maldito De La Casa por hacernos venir un sábado.
Marco apareció corriendo y se detuvo por sorpresa al verlos.
-¡Rompieron el Trato!- Exclamó Marco, mientras jadeaba por el cansancio.
-Imposible- dijo Joel -¿cuándo?.
-Encontraron a uno de ellos muerto, en un salón de Laboratorio.
-Sergio, Machin te espera en el salón "A-442"- dijo Marco.
-Si, Hay que empezar la distracción. Empezó lo que temíamos -Se lamento Sergio, mientras se daba vuelta y caminaba sin llamar la atención al edificio de los modulos.

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Joel no creía lo que veía. Era Let, su amiga. Estaba atada y acostada sobre tres pupitres. Un tipo que no conocía tenía la mano cortada y en ella un pedazo grande de vidrio.
-Un paso más y le corto el cuello- dijo poniendo la punta del vidrio en el cuello de Let. Una pequeña gota de sangre salía del contacto entre el vidrio y su cuello- Suelten sus armas y pateanlas hacía mi.
Los dos bajaron sus armas y las patearon en dirección a el.
El tipo sacó un telefono y los segundos empezó a narrar parte de un plan que ellos desconocían. -Si, claro. Los tengo a ambos y con ellos a Let...(Paró unos segundos, solo movía la cabeza, afirmando) lo entiendo. Ok, eso haré.

13 minutos después

Joel se arrastraba por el suelo. La sangre salía sin parar de su boca. No sentía las piernas, pero poco lo preocupaba su estado. Solo quería ir donde se encontraba el cuerpo de Marco. Bajo una gran mancha de sangre en la pared blanca, yacía Marco Cruz. Sentado, con sus dos piernas estiradas y su camisa (en toda el area del estomago) mojada de sangre. Su mirada estaba fija en una de las paredes, mientras que una de sus manos reposaba la pistola, aun muy bien sujetada.
-Mach... -dijo y murió.
-Marco, ¡NO!... No terminaríamos así -decía Joel mientras lloraba -te vengare amigo. Recuerda que eres un Heroe, la salvaste. Ella esta buscando ayuda... -su llanto se hizo màs fuerte, le quitó el arma de las manos y en ese momento alguien se acercaba el salón. No era una sola persona, sino varias. Se arrastró y le quitó el arma a Marco. Los pasos estaban más cerca. Pensó y el nuevo plan en 4 segundos originó.

Fin

jueves, 7 de mayo de 2009

El Chiste y la realidad

-La Suerte es para los perdedores y el éxito para las personas que triunfarán- Dijo Alfredo, mirando sonriente a una persona que estaba en unos puestos más adelante que el -¡Suerte Renan!- Gritó a lo alto, sonriendo para si mismo y para los demás. Le había quedado perfecto el chiste. Chiky que estaba un puesto mas sercano, se reía y negaba con la cabeza.


-Que maldito es Fredo... Jajaja- Se reía Chiky por el cruel chiste. Al mirar a Renan pensó: >>Que desgraciado, le dijo bruto en su cara.<< -Bueno, en su cara no- se refutó a si mismo. Le daba risa pero al mismo tiempo no se entusiasmaba mucho por aquel comentario. En otras oportunidades fué el objeto principal de muchas burlas y se prometió a si mismo en algun tiempo, "no volver a meterse(tanto) con nadie nunca mas, por que se deveulve".
El murmullo colectivo crecía a gran escala. Las personas entraban y se sentaban en los pocos pupitres vacios que quedaban.
-¿Qué dijo Fredo?- preguntó con inocencia Renan.
Le contó, palabra por palabra. Veía en el rostro de Renan, esa sonrisa falsa que solo demuestra lo que está pensando en ese momento: "El COÑO DE SU MADRE". Trato de no sonreir por lo que acababa de pensar. Sabía que un comentario así era más que una "simple broma" para cualquiera.


>>Él sabe lo que hace -se dijo-. Podría fingirlo, pero no. Ya no se molesta en hacerlo. Está en la etapa donde cree poder pasar los límites con este tipo de acciones. Ya tiene el ego suficientemente alto para "tratar" de pisotear a los demás. Pero lo que no sabe es que yo, practicamente lo entiendo<<
Interrumpió sus pensamientos, para escuchar los pobres gritos exahutados de la profesora. >>Nadie se callará hasta que pegué el primer grito y se ponga roja.<<

-¡Silencio!- objetó la profesora mientras miraba a todos con esa "sutil" mirada de desesperación con una pizca de agotamiento. Apartó la mirada de la profesora y la centró en el hilo rojo que sobresalía del pantalón de una de sus compañeras. >>Eso si es "Libertad". Qué puedan salir de sus casas con esa ropa interior puesta, que pagó mami o papi de sus bolsillos.<<
-Podrán responder 4 de las 5 pregunt...- Renan no podía sacarse del pensamiento aquella frase que dijo Alfredo. >>No eso no fue una frase, es simple y humanamente la gota que tumbó el vaso.<<
Miraba los rostros de cada uno de sus compañeros. Todos con los examenes en las manos, escuchando las preguntas que ya anteriormente habían leído, buscando así algúna pista que diga la profesora de algunas de las preguntas y a partir de ahí responder. >>¡Maldita sea! no puedo contenerme más.<<
Renan se paró haciendo un ruido inesperado con la fricción de las patas del pupitre en el suelo. Todas las miradas del salón se concentrarón en él. Apretó los puños y avanzó dos puestos más atrás del suyo, dandole la espalda a la profesora.
-Ehm, Renan ¿qué estas haciendo?- No respondió, solo miraba un punto incoherente donde se encontraba la pared.


Renan Osorio hizo una pausa, como si fuera un juguete con las pilas agotadas. Era un hombre alto y delado, con la franela del Futbol Club Barcelona puesta. Alfredo pensó que su amigo iba a recriminarle en frente de todos el chiste que le acababa de hacer. Éste le miró fijamente antes de preguntarle en voz baja.
-¿Cuando dejarás de ser tan egocentrico con los demás?-
-¡RENAN, DATE LA VUELTA Y SIENTATE! ¡ES UNA GRAN FALTA DE RESPETO LO QUE ESTAS HACIENDO!- La rabia y la desesperación acompañaban cada palabra que gritaba la profesora.
-Ehm, sientate marico que te quitarán el examen- Dijo Alfredo nervioso, respondiendo a la mirada que nunca había visto en su compañero. Esa mirada que era dueña de miles de intenciones desproporcionadas del hombre.
Renan no respondió, solo se volteo para mirar a la profesora y habló casi sin mover los labios.
-Lo siento-
Las manos de Renan sujetaron a Alfredo por el cuello, levantandolo del pupitre. Algunos gritos se hicieron presentes en la escena, mientras que la profesora corría como podía al lugar del encontronazo.
Todo pasaba en milesimas de segundos. Chiky se levanto inmediatamente al ver los dedos de Renan extrangulando el cuello de Fredo. Pero Renan no desperdició el tiempo y lo levanto con toda su fuerza para terminar dejandolo inconciente con un duro frentazo en la cara de su compañero.
El golpe le dolió más de lo que imaginaba, pero escuchó(a pesar de los gritos) el tabique de Alfredo Rompiendose en su frente. La satisfacción que tenía era algo que mataba cualquier dolor en su cuerpo. No veía la escena del momento. Chiky y dos compañeros más lo sujetaban por los brazos, alejandolo con su fuerza del inconciente Alfredo que yacía en el pupitre, con los ojos en blanco seguido un gran hematoma en la frente y mucha sangre saliendo de su naríz. La sangre llenaba su franela y las manos de las personas que levantaban su cara para que no se ahora con su propia sangre.
Hector, le hablaba de frente. Poco entendía excepto una frase. Despierta Marico, se acabó el tiempo del juego.


La luz de la lampara le cegó la vista a Renan. -Por ahora no verás mucho y te sentiras confundido, pero recuerda que pagaste por esto hace menos de una hora-
La voz le parecía conocida, pero aun sentia la rabia y la satisfacción en su interior. Fue perfecto lo que hizo. La gran respuesta a sus pensamientos. La libertad de su ser.
-Pagaste por cumplir este sueño... Recuerda man, tenemos examen en menos de 20 minutos. Me prometiste que no tardarias en recuperarte-
Poco a poco las imagenes se aparecian en su interior. El y Chiky comprando los tikets del nuevo invento de simulación. La clase con Alfredo del día anterior. El haberle dicho al productor del sistema lo que quería soñar. Poniendose los lentes y levantando el pulgar con un gesto de aprobación a Chiky que lo miraba desde lejos mientras se fumaba un cigarro.
-Ya... Ya, vamos a clases. Ya recordé. De verdad es duro este realizador de sueños. Llega el momento en que te crees que en verdad esta sucediendo-
-Jajajaja, man te fuiste. Yo ni loco pagaría por ese fraude, nada más te ponen a dormir y ya...-
-¿Estás loco?, claro que no. Hice lo que quería y como quería.-
-¿De verdad?-
-Si... Si no me crees preguntale a Alfredo- Respondió Renan sonriendo mientras se decía mentalmente. >>Maldita Realidad<<. Sonrió y siguió su vida con un toque más de libertad.