Tic Tac Tic Tac Tic Tac
La pantalla del monitor se enciende, mi dedo presiona el boton lentmante. Un suave
Shick
Y la pantalla esta vacía nuevamente. Repito esto varias veces, sin importar lo que le suceda al monitor. La verdad nada importa ahora, estos segundos que me qudan son solo el relleno de mi vieja vida. Veo el reloj, mis ojos se posan en el palito que da los minutos, mientras mis oidos se refrezcan con los ultimos sonidos de este aparato que escuchare en mi vida. No es porque me vallan a dar el ascenso que he estado pidiendo durante meses... no es porque me daran un escritorio en el piso 15 en finanzas para poder ver la hora con el enorme reloj de pared suizo... Realmente serán los ultimos sonidos del aparato por esto:
¡Hola Fred!, ¿listo para entregarme el reporte de octubre?- Pareciera que defecara este maldito gordo cuando habla. Lleva mas de 3 semanas pidiendome el reporte de octubre y todavía no hemos terminado el mes.
No señor Tomason, lo tendre para la semana que viene- mi mirada se concentraba en la estupida corbata de obejas que tenía el tipo. Mientras mis dedos se aferraban a mi mano, cerrando el puño para intentar contener toda esta rabía que me invadía.
¡Oh, fred!- Hablaba subiendo el tono de voz, para que la gente de los demas cubiculos pudiera escuchar tangiblemente su Humillante discurso al empleado no trabajador.
Lamento escuchar eso, la verdad llevas tanto tiempo trabajando con nosotros... pero todavía se nota que te falta muchooo para llegar a ser un verdadero economista de categoria- Sus dientes amarillos por tanto fumar tabaco me repugnaban, pero esta vez sus palabras estaban fuera de orden, ya es hora de acabar con esto.
Espere, antes de que continue hablando- mi dedo indice enfrente de su cara, dejandolo sin habla. Mi mano extendida y con mi mirada buscaba el reloj del escritorio.
Faltan, 25 segundos señor barriga-
¿Como dijo señor Gutierrez?, me pareció haber escuchado algo de su boca. ¿Puede repetirlo en voz alta?- Su cara se le ponia roja poco a poco, y sus ojos se pasaban de mi dedo a mi cara. Tengo al tipo donde lo quiero. El murmullo de las demas personas se escuchaba, no es normal que se dejen de escuchar todos los teclados y pasos de gente en la oficina. Todo pasaba como quería.
Dije, señor B-A-R-R-I-G-A - Cada letra, salía con sabor de venganza. Module fuerte y alto para que cada persona escuchara la palabra.
¿Ahora me dice usted que nunca a visto el Chavo?- Su cara roja como un tomate y sus dientes rechinando de lo fuerte que los presionaba me daban un placer indescriptibles.
Si, si, ese mismo, usted sabe... El que cobraba la renta, el GORDOTE. Siempre e tenido la duda, si se parece mas en el señor barriga o en el hijo-
El reloj me daba 5 segundos para las 12:00, la hora en que mi vida tomaría el curso que me diera la gana. ¿Como es que se llamaba el hijo?- le dije suavemente. Como le habla un psicologo al paciente.
!!!SEÑOR GUTIERREZ!!!- Añoraba el paraguas ya que no era facíl esquivar las gotas de saliba que fluían de su gran boca.
Digame "Ñoño", ¡OH!, me acorde del nombre- volteaba mi cara para verlo de frente. Aunque este midiera "15 cm" menos, lo miraba fijo a los ojos, sin vacilar ningun instante.
11:59
!DESPED...-
12:00
Con la mano derecha lanze el bofeton mas fuerte y rapido que e dado en mi vida. Pero, no era un bofeton normal, este venia incluido con el reloj de la mesa. Veía por ultima vez los palitos indicadores foforecentes, y dejaba atraz ese amargo "Tic Tac" que por tantos años me mantuvo sentado en ese cubiculo. Sus palabras salían de la boca pero el reloj incrustandose en su cara dejo muerta cada letra siguiente que por su gordota boca saldría. La mano se detuvo en su cara. Fué un golpe seco pero doloroso. El reloj exploto y se dividio en muchas piezas al chocar con la cara de mi "Ex" jefe. La palma de mi mano se quedo abierta, como cuando das ese gran saludo a un compañero que no lo has visto por años. Mi cuerpo se agitaba, la adrenalina se llenaba en mis venas. El gordo daba unos pasos para atraz, su cara roja incluida ahora con unos pedazos de plastico incrustados en ella. El silencio llenaba la sala, nadie decia ninguna palabra. Volteé mi cara para mirar atraz de mi hombro. Todas las cabezas de las personas asomadas mirando como expectadores en un estadio de Futbol. Mis oidos se deleitaban con los pasos cortos del gordo sin habla. Lo mire de frente, bajando un poco la espalda para verlo cara a cara.
Bienvenido a mi mundo "Ñoño"- Me estire hacia atraz, volteo el cuerpo hacia mi cubiculo. Todos siguén mirando con miradas ineditas que nunca espere ver en mi vida.
Ustedes lo aguantaran, pero... Yo estoy cansado que me digan que hacer. Soy dueño de mi propía vida. No dejare que un maldito como el que tengo atraz, me joda los minutos que valiosamente estoy viviendo.- Muchas caras se movian en sentido de afirmación, era algo que no esperaba de los demas. Nadie gritaba, no llamaban a la policia, si no todo lo contrario. Sus miradas y las sonrisas de algunos me llenaban de fuerza.
Me volteé bruzcamente, pero con el puño cerrado. Lo deje sentado con un derechazo en la quijada. Sin voltear caminaba por el medio de la oficina. Nadie hablaba. Mi mirada se concentraba en las grandes ventanas del final del pasillo. No pensaba en nada, solo reinaba en mi la felicidad de la venganza en mis venas. Ya no caminaba, mis piernas aumentaban velocidad, mis pasos aumentaban de ritmo. Miro el gran ventanal, como se acerca, como la gente grita ahora.
¡NOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOO!- Gritaban muchas personas.
¡AAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAGH!- Corríendo, gritando, aquí empezaba mi nueva vida, en el otro mundo. Al lado del señor.
Mis manos se estremecieron contra el gran vidrio de 2 metros, ligeramente se astillo y en menos de un segundo estaba traspasando el limite del edificio. Sentía el aire, los vidrios incrustados en mis manos y en mi piel. Bajando a gran velocidad, era la entrada de mi nueva vida.
>> Y en otras noticias, en Caracas, se suicido Fred Gutierrez de 26 años de edad, lanzandose del piso 7 del edificio Mercantil. Fred según los testigos en la oficina, fue agregido verbal mente por el señor Anthony Baptista. Fred reacciono y le fracturo la cara con un reloj de mesa, despues le rompio la quijada con otro golpe. La policia no sabe a ciencia cierta ¿porque este jove...<<
Mucha violencia en las noticias, ¿Cuando sera el día que veremos alguna noticia buena?- decia el cajero de la panadería, mientras cambiaba de canal.
>> GOOOOOOL de la Juve <<
¡SIII!, ¡pierde el madrid, JOSE!- gritaba mirando hacía el joven que barría el establecimiento.
Este mismo no tenía una mirada normal. Estaba mas palido que de costumbre y seguidamente el hombre supo el porque. Tres encapuchados entraban en la panadería con pistola en mano apuntando hacía el cuerpo del mismo.
¡QUE NADIE SE MUEVA O DIGA ALGO!- hablaba el mas alto, mientras apuntaba a los cinco clientes del comercio junto a las tres vendedoras.
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