La música me trasladaba a las 2 de la madrugada. Sentía como el audifono me raspaba ligeramente el oído izquierdo. Pero... No tenía tal importancia, era un detalle comparado con lo que se avecinaba.
No tenía nervios, incluso creo que no tenía tanta importancia para mí. Empezaria en horas, los años mas importantes de mi vida, o los que intentaran formarme como profesional. Digo profesional, porqué yo siento dentro de mí, que ya en mis 18 años e formado por mi propia cuenta las bases del individuo que soy y que quiero seguir siendo por el resto de mis días.
Ahí note que los latidos se aceleraban a un ritmo sin control dentro de mí. Tenía que nombrar la ausencia del nerviosismo para que esta apareciera. Pero, por arte de mágia, todo se calmo. Escuchaba una canción de Interpol, aunque no entendiera la letra para nada, la musica de fondo me trasladaba. Era como un ritual de magia negra, muchas palabras identificalbes para mi, pero estas mismas me lleban a otro lugar, a otra dimensión donde solo importa la relajación. Todo se oscurecía y en segundos ya en mi cama dormía.
Cada parpado se leventaba por su cuenta, ya que dentro de mi todavía el sueño profundo reinaba. Veía la luz entrando por los pequeños espacios que daba mi perciana.
Dios... queiro seguir durmiendo-
¡MIERDA! ¡LA UNI!- dijé al mismo tiempo que hacía el salto mortal hacia adelante. Y buscaba el reloj, para ver la hora ( OBVIO; DUHH).
11:02 am
Bueh, es temprano...-
O al menos eso creía yo.
Me siento en el sofa, con mi horario en mano. Busco el control de la TV, siningun apuro. Reviso por el suelo, debajo del sofa. Siento como el suelo de granito frío, me neutraliza las piernas. Buscando el bendito control como un Halcon a su presa. En eso, mientras cruzaba la mirada, el controlsito blanco no podía huir mas de mí. Ya lo había encontrado.
11:15 am
La pelicula mas buena imposible, eran los primeros 10 minutos, pero ya me tenía atrapado contra el sofa. En eso, entra una brisa fria a la sala, esta misma pasa sobra mí, haciendo que todos los vellos de mi cuerpo se estremecieran, dandome un pequeño escalofrio. No obstante, la brisa seguia, hasta que conseguio voltear la hoja de la mesa... Esta caé ligeramente, como una hoja callendo de un árbol a mis pies, cuando la levanto empezó el verdaderamente el primer día.
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2 comentarios:
Vaya.. pues para no escribir (vos decís) si parece un primer día. Saludos.
Circunstancias adversas. Primer día de un círculo vicioso?
Saludos! :)
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